Cobaya, simpático roedor, de la familia de dios sabe quien, ¿que culpa tiene la cobaya de mi aburrimiento?
, gran pregunta, probablemente ninguna, o toda...

Sí, en efecto, no voy a relatarte 14 formas de masturbar a una cobaya, ni si quiera 13, puede que ninguna, básicamente porque, por lúdico que pueda parecer a primera vista, nunca he mantenido dicha relación con una cobaya, mejor dicho, con un animal, ni está entre mis planes de futuro, pero ya que estás aquí, compartiendo aburrimiento conmigo, hablemos de curiosidad, porque, dudo que seas zoofílico (en cuyo caso, siento decepcionarte).

La curiosidad, extraña fuerza, que sin más objetivo que alejarnos de la monotonía, puede mantener a dos personas, aparentemente normales, lejos de la coherencia, y cerca de las cobayas (perdón).

No se como te sentirás tú, pero a mí me axfisia mi vida, llena de normalidad, de coherencia, de lo que debe ser. Prefiero escribir tonterias, y esperar a comprobar si otr@s se sienten igual que yo