Dos días para el primer examen, va siendo hora de coger los apuntes, y comenzar a golpearme la cabeza contra ellos una y otra vez hasta lograr introducirlos, o producirme una lesión lo suficientemente grave como para considerarse "motivo de no asistencia".

Me relajo, me tomo un café (primer error), me siento frente al ordenador (segundo error), debo descargar algunos temas, y es entonces y solo entonces, cuando descubro que es absolutamente necesario modificar el "sobre mí" de mi blog. ¿Por qué? no lo sé, tal vez el mundo reviente si no lo hago, puede que un niño llore en algún lugar del planeta, o que mi deseo para este año de que Bush se convierta al Budismo no se cumpla. El caso es que ya he perdido al menos una hora entre lo de "sobre mí" y este artículo, y empiezo a ser consciente de mi error.

¿Por qué no puedo tener ganas de hacer cosas cuando tengo tiempo?, siempre igual, ahora mismo comenzaría una limpieza general en casa o trataría de descubrir cual de los dos ascensores del edificio es más rápido...

(creo que lo voy a hacer)